Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Quien ama, teme.
A donde va encuentra un problema
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Más vale prevenir que curar.
Un viaje de diez mil kilómetros empieza por un solo paso.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
El caballo y la mujer, al ojo se han de tener.
La verdad es de un solo color
Para todo perdido, algo agarrado.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
El rayo y la maldición dejan sana la ropa y queman el corazón.
A las diez, en la cama estés, mejor antes que después.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
El que del campo viene, cenar quiere.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
De quien se ausentó, hacemos cuenta de que se murió.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
A marido ausente, amigo presente.
Lo hermoso, a todos da gozo.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Haz lo que el cura dice y no hagas lo que el hace.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Buscar los tres pies al gato.
Ante la duda, abstente.
A lo hecho, pecho.
Uva a uva llenaba la vieja la cuba.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Qué satisfacción estar enamorado
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Cuerpo descansado, dinero vale.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Mañana te lo dirá la vida.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
La virtud en sí es un premio