Ávila, santos y cantos.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
Ni hermosa que mate, ni fea que espante.
Dies ila, dies ila, si eres bobo espabila.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
El casado casa quiere.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Tú no serás amado si piensas nada más que en tí.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
La noche es capa de pecadores.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
Desde el desayuno se sabe el hambre que se va aguantar.
Buey amarillento, poco andar y mucho pienso.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
La mujer buena, inapreciable prenda.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
La fortuna es madrina de los necios.
Cabeza loca, la pierde su boca.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
La mucha tristeza es muerte lenta.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
¿Hambre tienes y pides limosna?. No te creo, que eres gorda.
La voz de un gallo se parece a la de otro gallo.
Manda, manda, Pedro y anda.
Acometer hace vencer.
Cuando la mula ríe, el asno llora.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.