Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Refranes y consejos todos son buenos.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Juego de bolos no lo entienden todos.
Olla sin sal, haz cuenta que no tienes manjar.
Una alegría esparce cien pesares.
Mal se aviene el Don con el Turulaque.
El saber no ocupa lugar.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Amigo leal y franco, mirlo blanco.
Febrerillo, mes loquillo.
Al rebuznar se verá quien no es león
Bien que de Dios no viene, se deshace como la nieve.
Don Din nunca parece ruin.
Cree el fraile que todos son de su aire.
Las boñigas de los caballos no son higos
Año tardío, año medio vacío.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Buena vida me paso, buena hambre me rasco.
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Amanecerá y veremos.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
El tiempo todo lo cura
La cultura es como el azúcar; aunque haya poca da dulzor.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Jugar y perder bien puede suceder.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Buitres y milanos, primos hermanos.
Cantando y cantando, las penas se van aliviando.
Murmura la vecina de la casa ajena, y no murmura de la suya que se le quema.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Risa liviana, cabeza vana.
Hace un frío que se hielan las palabras.