La ignorancia es pasajera, el conocimiento es perdurable.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
No te fíes de mujer, ni de mula de alquiler.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Callemos, que el sordo escucha.
Echar confites a un cochino, es desatino.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Para todo perdido, algo agarrado.
Tras cada pregón, azote.
El ladrón juzga por su condición.
Arca cerrada con llave, lo que encierra no se sabe.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
La práctica hace al maestro.
De sol de tarde, Dios te guarde.
De árbol enfermizo no esperes fruto rollizo.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Aquí el más tonto hace relojes.
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
La vida mejora de hora en hora.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Vivimos entre dos nadas: nada al nacer y nada al morir.
Paga adelantada, paga viciada.
Al desdén con el desdén.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Más perdido que Papá Noel en mayo.
El demonio no duerme.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
Loquillo y los Trogloditas.
La lealtad se paga.
Paso de oso, diente de lobo y de vez en cuando hacerse el bobo.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
La admiración alaba, el amor es mudo
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
A sordos y ciegos hace testigos el dinero.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Variante: Caridad y amor no quieren tambor; en silencio viven mejor.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
¿Qué entiende el Conde de calar melones?.
Todo mal nace de la ociosidad, cuyo remedio es la ocupación honesta y continua.
Aunque el tonto coja la vela, ésta se apaga y el tonto queda.