A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
No hay montaña sin niebla, de la misma forma que no hay hombre de mérito sin calumnias.
Poco a poco hila la vieja el copo.
No hay mucho que no se acabe, ni poco que no alcance.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Las malas noticias siempre tiene alas.
El que mucho escoge poco coge.
Haz favores y harás traidores.
Los hijos, cuando son pequeños, entontecen a sus padres; cuando son mayores, los enloquecen.
La vida es corta y pasarla alegre, es lo que importa.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
A Dios, nada se le oculta.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Bodas y aguas, como son guiadas.
Írsele a uno el santo al cielo.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
A los audaces la fortuna les ayuda.
A buena confesión, mala penitencia.
Tentar la huevera a las gallinas
No se disparan flechas a una cara sonriente.
El dolor del viudo es corto pero agudo
Una lágrima puede decir más que un llanto.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
No gastés pólvora en chimancos.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
El oro hace poderoso pero no dichoso.
Si te he visto no me acuerdo.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
De mi maíz ni un grano.