A muertos y a idos, no hay amigos.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Acelgas benditas, de día tronchos y a la noche hojitas.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
El saber no ocupa lugar, la ignorancia tampoco.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Récipes de médicos, opiniones de abogados, sandeces de mujeres y etcéteras de escribanos, son cuatro cosas que doy al diablo.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Las obras, con las sobras.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Casa de mantener, castillo de defender.
Hacerte amigo del juez
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Por las calles de Levante, el diluvio y la inundación, hacen en otoño su aparición.
Quien desprecia, comprar quiere.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
Confianza sin tasa empobrecerá tu casa.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Poco a poco se anda lejos.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Si hay miseria, que no se note
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Ni fíes mujer a fraile, ni barajes con alcalde.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
A malos ratos, buenos tragos.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
El que cree en mujer no cree en Dios.
Después de toda oscuridad hay luz.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.