Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Al mal amor, puñaladas.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Si te he visto no me acuerdo.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Pies, ¿para qué os quiero?.
Hay que hacer de tripas corazones.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
Lo que no cuesta no vale.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
El tonto ni de Dios goza.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Todo lo que somos es el resultado de lo que hemos pensado; está fundado en nuestros pensamientos y está hecho de nuestros pensamientos.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Adelante con los faroles.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
La avaricia rompe el saco.
La gente joven dice lo que hace, la gente vieja dice lo que hizo, y los tontos lo que les gustaría hacer.
La miseria es como la tos, no se puede esconder.
Amar y saber, todo no puede ser.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Amor y dolor son del mismo color.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Por los Santos, la nieve en los campos.
El sabio calla, el tonto otorga.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.