Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Lo que hoy es, mañana no es.
Buscarle la quinta pata al gato.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Mal ojo se le ve al tuerto.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
Con el engañador, se tú mentidor.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Agua corriente, agua inocente.
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Día que pasa, día que no, día perdido.
El ojo del amante descubre una diosa en su amada
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
Ser el último orejón del tarro.
No hay mayor tontería que reñir.
Las penas, o acaban, o se acaban.
A quien presta nada le resta.
Casa vieja todo es goteras.
Más raro que perro verde
Al fisgón cuando menos un trompón.
Galgo que va tras dos liebres, sin ninguna vuelve.
Las oportunidades no se pierden, siempre hay alguien que aprovecha lo que uno deja pasar.
A misa temprano nunca va el amo.
No gastes pólvora en gallinazos.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Nadie da sino lo que tiene.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Ingrato, el volver mal por bien tiene por trato.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
Esta lloviendo sobremojado
Otoñada segura, San Francisco la procura.
Cuanto más se sabe, menos se asegura.
Vida bien concertada, vida holgada.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Amigos, amigos, pero la cebada a dos reales.
Para los Santos, nieves en los cantos.
El sol siempre reluce.