Por los reyes, el hielo y la nieve crecen.
Demasiada alegría es dolorosa
Quien mal padece, mal parece.
La imagen de la amistad es la verdad
Todo lo que es verdadero (lo que tiene raíz), dicen que no es verdadero (que no tiene raíz).
Dinero en la bolsa, hasta que no se gasta no se goza.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
En cada refrán tienes una verdad.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Daca y toma; que en materia de intereses no se admiten bromas.
Quien no tiene quiere más.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Refranes de los abuelos, breve evangelio.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
La intención hace la acción
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Más dañado que agua de florero.
La belleza passa, la sabiduría permanece.
Calvo vendrá que calvo me hará.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Lobos de la misma camada.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
A ojo de buen cubero.
Por una alegría mil dolores
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Del odio al amor hay solo un paso.
Al mal tiempo, buena cara.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Hasta el final nadie es dichoso.
Aunque uno esté dormido, no deja de amanecer.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
A la vejez, viruelas.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
Los locos a la guerra, los cuerdos en su tierra.
La mentira puede correr un año, la verdad la alcanza en un día.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
Ojo al parche.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
El otoño de lo bello, es bello.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
El amigo de todos es fiel a ninguno.