No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Cada cual mire por su cuchar.
El mal vecino ve lo que entra y no lo que sale.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Lo que es igual, no es trampa.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Más vale loco que necio.
Cual andamos, tal medramos.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
Las paredes tienen oidos.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Burla con daño, no cumple el año.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
A mucho hablar, mucho errar.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Lo que no conviene no viene.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
La flor de loto asoma inmaculada del fango.
El vino hace reír, hace dormir y los colores al rostro salir.
Siempre ayuda la verdad.
Buenas y malas artes hay en todas partes.
Limando se consigue de una piedra una aguja
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Saco lleno no se dobla. Saco vacio no se para.
Amor y vino, sin desatino.
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Estoy como gallo en corral ajeno
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
Riña de amantes, agua referescante.
La elocuencia vacía es como el ciprés; que es grande y alto pero no produce frutos.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
Al espantado, la sombra le basta.
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Es poco saber, matarse por lo que no se puede obtener.
A ciento de renta, mil de vanidad.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes