Juego y paseo, solo para recreo.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
El que fía, o pierde o porfía.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
A flores nuevas, afeite perdido.
Los objetos externos son incapaces de dar plena felicidad al corazón del hombre.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Díjome mi madre que porfiase, pero que no apostase.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
La muerte regalos no prende.
Quien destaja no baraja.
Esposa mojada, esposa afortunada
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
La mujer es como la huella: Siempre parece mejor la de al lado.
Al loco y al fraile, aire.
Amigos que no dan y vecinos que no prestan, quedar mal poco cuesta.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Odios de mortales no deben ser inmortales.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Tiempos pasados fueron mejores.
Agua mansa, traidora y falsa.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
Necios y gatos son desconfiados.
La mujer buena, inapreciable prenda.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Para que no se espante el borrico por delante.
Amores reñidos, los más queridos.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Ninguna humana pasión es perpetua ni durable.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
A jugar y perder, pagar y callar.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Alma sin amor, flor sin olor.