La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
El vino y la verdad, sin aguar.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Menos idea que Geral pasando música.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
El amor destierra la vergüenza.
Que mejor almohada que no saber de mañana.
El dinero no compra la felicidad.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Una hermosa puerta embellece una fea fachada
El que se pinta de bueno, o es tonto o tiene veneno.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
La larga visita la alegría quita.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Cierre tras sí la puerta quien no la halló abierta.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Hacer oídos de mercader.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Una buena dote es un lecho de espinos
Fue por lana y salió trasquilado.
De cornudo o de asombrado, pocos han escapado.
Nuestro gozo en un pozo.
Qué satisfacción estar enamorado
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
La prisa se tropieza en sus propios pies.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
La ciencia no es para el borrego, ni las velas son para ciego.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Juego y paseo, solo para recreo.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Tretas y tetas pueden más que letras.
La prosperidad es víspera de la adversidad.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.