Lo que mucho se usa, poco dura.
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
Feliz es la muerte que antes que la llame viene.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
¿Compare, la burra, pare o no pare?.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
Boticario sin botica, nada significa.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
La prisa es la madre de la imperfección.
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
La práctica perfecciona.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Lo que fuere sonará.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Solo sé que no sé nada, pero sé más que aquellos que dicen saberlo todo.
La sed por el oro, socava el decoro.
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
El vicio, saca la casa de quicio.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Jodido pero contento.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Con buenos modos se consigue todo
Aunque es algo loco, la pena le hará cuerdo.
Mejor amar poco a condición de amar siempre.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Quien hace la cuenta sin el huesped, la hace dos veces.
Invierno frío, verano caluroso.
Una palabra deja caer una casa.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
El viejo que se cura, cien años dura.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
La peor vejez es la del espíritu.