Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Aunque veas pleito ganado, vete con cuidado.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Haz cien favores, deja de hacer uno y como si no hubieras hecho ninguno.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Oficio vano y con pena, al que le sigue condena.
Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Bota vacía la sed no quita.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Al tonto se le conoce pronto.
Buena ventura solo con otra dura.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Nunca peca por estulto, quien sabe escurrir el bulto.
El que ha derramado sus gachas de avena no puede recogerlas todas
Amor sin pudor, es todo menos amor.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Es de vidrio la mujer, pero no se ha de probar si se puede o no romper, pues todo podría ser.
A gran culpa, suave comprensión.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Lunes y martes, fiestas holgantes; miércoles y jueves, fiestas solemnes.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Remo corto, barca pequeña.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
El temor de la guerra madura en cualquier tierra
Hasta en el día más claro puede llover.
Hay gente tan pobre, que solo tiene dinero.
A otra puerta, que ésta no se abre.
El que canta y danza se agita y no avanza.
En la necesidad se conoce la amistad.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
Ni vive, ni deja vivir.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Más aburrido que mico recién cogido.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
No es el diablo tan feo como pintado lo vemos.
Orden y contraorden, desorden.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.