La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
La manera de estar seguro es no sentirse nunca seguro.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
A quien dan, no escoge.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
Hacer más daño, que un buey por un tejado.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Más mato la gula que la espada.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
El vicio, saca la casa de quicio.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
El porrazo da más ira, cuando la gente nos mira.
Lo que dejes para después, para después se queda.
A quien mucho miente, le huye la gente.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
A quien no la teme, nada le espanta.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Obra común obra de ningún.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Si el trabajo dignifica, ser digno nada significa.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
El loco, por la pena es cuerdo.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
En los juegos de azar, la suerte es no jugar.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Domingo sucio, semana puerca.
Ni por casa ni por viña, cases con mujer mezquina.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.