Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Nada se adelanta con desesperarse, sino el criar mala sangre.
Quien no tiene culpas, no pide disculpas.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
A mucho hablar, mucho errar.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Para el olvido, el ausente no es más que un muerto viviente.
Nada tiene al que nada le basta.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Mas mata la duda que el desengaño.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
La avaricia, lo mismo que la prodigalidad, reducen a un hombre al último mendrugo.
Solo un tonto mete los dos pies en el agua para ver su profundidad.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
Quien guiña el ojo con malicia provoca pesar; el necio y rezongón va camino al desastre.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
El que mucho duerme poco aprende.
El que chatico nació, no puede ser narigón.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Me importa un bledo.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Belleza sin talento, veleta sin viento.
No saber de la misa la media.
Si no te equivocas de vez en cuando, quiere decir que no estas aprovechando todas tus oportunidades.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Quien mea y no pee, es como quien va a la escuela y no lee.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
La falta de progreso significa retroceso.
Donde hay gana, hay maña.
Mal juzga el arte, el que en él no tiene parte.
Santo que no es visto no es adorado.