Quien va sin apuro, camina seguro.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
El ocio es el padre de todos los vicios.
El que va en carro, ni va a pie ni a caballo.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Impedir lo que ha de ser, no puede ser.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
En el amor como en las armas la confianza pierde al hombre.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
No hay cosa tan buena como la salud, ni tan mala como el ataúd.
Abad y ballestero, mal para los moros.
Yerno, sol de invierno, sale tarde y pónese luego.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
A quien has acallado no le hagas llorar.
No hay más chinche que la manta llena.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
¿Quien me llama puta sino quien me ayuda?.
Te casaste, te entera.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Cabra manca, a otra daña.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Guay del malo y de su día malo.
Barbas mayores quitan menores.
Leche y vino, veneno fino.
Al malo, lo mejora el palo.
Ve a menudo a casa de tu amigo, porque la maleza puede borrar el camino.
No hay mandado como el que hace el mismo amo.
Puro MAGAPA (Mal Aliento, Golpe de Ala y Pie de Atleta)
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Es puerco de la misma manada.
A veces, hasta un cerdo ciego encuentra una bellota.
Alegría y desgracia no son eternas
El mal encantador con la mano ajena saca la culebra.
A buey viejo, no le cates abrigo.
Quien tenga tiempo que no espere
Tropezando se aprende a caminar.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.