Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
El perfume de los cipreses sigue la respiración del viento. Las palabras de amor de la amada guían el curso de la vida de un hombre
Nadie muere motón.
Pensando en pajarito preña'o
Araña muerta, visita cierta.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Piensa la araña que todos son de su maña.
Harto ayuna quien mal come.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
El que come y no da, en el cielo lo verá.
El vino es la teta del viejo.
En invierno y verano la capa en la mano.
Amigos hay pesados y enemigos ligeros.
Muchos pocos hacen un mucho.
El torpe caminador, anda mal y acaba peor.
El que araña y muerde, poco puede.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
A capa vieja no dan oreja.
Luna al salir, colorada, pronto ventada.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Dios pocas veces quiere obrar, sino cooperar.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Quien siembra, siega.
Más raro que perro verde
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Real que guarda ciento, es buen real.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
A quien habló, Dios le oyó.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Una es la cuenta del borracho, y otra la del tabernero.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Reniego del árbol que a palos ha de dar su fruto.
Vale más tener que no desear.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
A cada ollaza su coberteraza.