La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
Amor de niña, agua en cestillla.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Una sola mano no aplaude.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
La muerte y el amor, enamorados son.
Mejor pájaro libre que rey cautivo.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Dios hizo la curación y el médico se llevó los agradecimientos.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Habla directamente al corazón.
Cuando da muchos frutos el manzano, podrás agarrarlos con la mano.
Quien mal casa, tarde enviuda.
El pescado en Mayo, a quien te lo pida dáselo.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
Cada quien puede hacer de su culo un candelero.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Codicia mala, el saco rompe.
Dios castiga sin dar voces.
No hay dos sin tres.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
O en la oreja, o en el rabo, la mula parece al asno.
El último en saberlo es siempre el interesado.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
Hoy figura, mañana sepultura.
El huevo, mientras más cocido, más duro.
El que pone al juego sus dineros no ha de hacer cuenta de ellos.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
El labrador antes sin orejas que sin ovejas.
Cada uno estornuda como Dios le ayuda.
En salud se cura el sabio, y el necio, ni estando malo.
Sacar las castañas del fuego.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Si haces mal, pecado mortal; pero si haces bien, pecado también.
Hay quién está siempre ocupado pero nunca hace nada.
No hagas leña del árbol caído.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
A caracoles picantes, vino abundante.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.