La mala costurera, larga la hebra.
Hacer del san benito gala.
Amor de lejos, amor de pendejos.
El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Del cuero sale la correa.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Don López, que mata siete de un golpe.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
No hay don sin din.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Bueno es saber cada uno para cuánto es.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Cada necio quiere dar su consejo.
Con la misma vara que midas serás medido.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Baila Antón según le hacen el son.
La cascara guarda el palo.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
A la fuerza ahorcan.
Si quieres vivir sano, hazte viejo temprano.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Buey que no esté en el mercado, no es vendido ni comprado.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
No coma cuento coma carne.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
El que tiene higuera en camino real, si quiere comer higos, tiene que madrugar.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.