Bien juega quien mira.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
No busques de qué murió quien carne asada cenó.
Llora tus penas y deja las ajenas.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Juez airado, injusto el fallo.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Moza dominguera no quiere lunes.
Alegría que es fuerza que se pierda, ¿qué importa que no venga?.
Para ganar, forzoso es trabajar.
A perro viejo no hay tus tus.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Hacer enseña a hacer.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Ir de capa caída.
El zorro pierde el pelo, pero no las mañas.
Rey en mi casa soy, y a donde no me llaman, no voy.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Guarda el avaro su dinero para que lo derroche el heredero.
Madre no hay más que una.
Muchos que parecen Cordero, son lobos carniceros.
Fuiste doncella y viniste parida.
Creerse el papá de los helados.
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Moneda ahorrada, moneda pagada.
No saber una jota.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
No me tientes Satanás.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
Después de tragos y fiestas, mira bien con quien te acuestas.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.