El que tiene la cabeza de manteca no debe acercarse al horno.
Hacer del san benito gala.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Del cuero sale la correa.
Adonde halló un panal, vuelve el oso a husmear.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Don López, que mata siete de un golpe.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Bien sabe la rosa en qué mano posa.
No hay don sin din.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Por creer en los espantos, se quedó para vestir santos.
Si quieres vivir sano, hazte viejo temprano.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
Bueno es saber cada uno para cuánto es.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
Solo el que carga el cajón sabe lo que pesa el muerto.
A la fuerza ahorcan.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Con la misma vara que midas serás medido.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
El tiempo descubridor de todas las cosas.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Cada necio quiere dar su consejo.
La cascara guarda el palo.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Baila Antón según le hacen el son.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
El que tiene higuera en camino real, si quiere comer higos, tiene que madrugar.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
El que tiene las llaves tiene que ser el primero en llegar para abrir, y el último en irse para cerrar.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
No coma cuento coma carne.
No des por el pito, más de lo que el pito vale.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Bien de mis males, mal de mis bienes.