A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
Hoy arreboles, mañana soles.
A Dios y a su altar, lo mejor has de dar.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Las palabras se las lleva el viento.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Ni hagas cohecho ni pierdas derecho.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
Educación y pesetas, educación completa.
Favor con favor se paga
De casta le viene al galgo.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.
Pedir peras al olmo.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
A las obras me remito.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
A brutos da el juego.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Beber, hasta la hez.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Que dulce queda la mano al que da.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Más aburrido que bailar con su hermana.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.
Más son los que han tenido que arrepentirse de hablar que de guardar silencio.
Riña de amantes, agua referescante.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Palabra dada, palabra sagrada.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Al pan se arrima el perro.
Faldas largas, algo ocultan.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
El que se pica, ajos come.
A falta de manos, buenos son los pies.
A tal puta, tal rufián.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
De la boca del ladrón, todos lo son.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.