Rapados y por rapar, todos han de pagar.
A San Simón y San Judas, dulces son las uvas.
Cada año trae su daño, y cada día su acedía.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Entra, bebe, paga y vete.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Caracoles y hombres de pocos arrestos, mueren donde nacieron.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
Favores en cara echados, ya están pagados.
El oficio hace maestro.
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Este se mete como Juan por su casa.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Amor con casada, solo de pasada.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Al que huye del trabajo, el trabajo le persigue.
Donde dije digo, digo Diego.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Arrieros somos y en el camino andamos.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Vino y amores, de viejo los mejores.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Pedir las perlas de la virgen.
Un ruin ido, otro venido.
Va como honda que lleva el diablo.
Pan casero, de ese quiero.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Antes de que te cases, mira lo que haces, que no es mal que así desates.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
De cuero ajeno, correas largas.
Para regalo de boda, manda lo que en tu casa estorba.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.