Quien sobre tarja bebe, lo bebido lo mea y lo meado lo debe.
Deja que el buey mee que descansa.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Culo veo, culo quiero.
Haciendo se aprende a hacer.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Can que mucho lame, saca sangre.
El que demonios da, diablos recibe.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
El que tiene es el que pierde.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.
Lo que siembres, recogerás.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
A caballo nuevo jinete viejo.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
El caracol donde nace, pace.
Dios acude siempre.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Favores harás, y te arrepentirás.
En casa de los tíos ella es la tía.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
El que venga atrás que arree.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
El que no agradece, al diablo se parece.
Del favor nace el ingrato.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Te quiero Andrés, por el interés.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
Hortelano tonto, patata gorda.
Lambiendo culos subió Miguel, y ahora le lamben el culo a él.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Pregúntaselo a tu padre, que tu abuelo no lo sabe.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Oír como quien oye llover.
El nuevo paga novicial.
Lo que se regala y se quita se vuelve cuita.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
El que da porque le den, engañado debe ser.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
A los tuyos, con razón o sin ella.
Cada chupetón de teta, es un arrugón de jeta.