El que buen salto da, a sus pies se atiene.
El que no tiene cabeza, tiene lomo.
Hacer ruido, para sacar partido.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Teta de noviciado.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
Llegar y besar, suerte es singular.
Pareces mula cargada, a cada paso un pedo.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Boda mojada, novia afortunada.
Buena fama, hurto encubre.
Casa hecha y mujer por hacer.
Pan no mío, me quita el hastío.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Domingo sucio, semana puerca.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Al hombre mayor, dale honor.
Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
El que huye, obedece.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Rama larga, pronto se troncha.
De chica candela, grande hoguera.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
El buey no es de donde nace, sino de donde pace.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
Ara hondo, siembra pronto, tira basura y ríete de los libros de agricultura.
Hacerse el de la oreja mocha.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
La que de alto hila, el huso la cae y el culo la pía.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Calma piojo que el peine llega.
Estrenar casas y domar potros, otros.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Cada uno con su humo.