Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Cada mochuelo, a su olivo.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
Es de bien nacido ser agradecido
Dios los cría y el diablo los junta.
Criado y caballo, un año.
A chico santo, gran vigilia.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
El que es demasiado pequeño, siempre tiene un orgullo muy grande.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Quien mocos envía, babas espera.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Cuando seas padre comeras huevos.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Para vivir con alegría, hijos sanos y hacienda en medianía.
Destruye al león cuando solo es un cachorro.
Zanahorias y nabos, primos hermanos.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Guárdete Dios del diablo, de hijo y ojo de puta, y de tumbo de dado.
A la que te criaste, te quedaste.
Los hijos del oidor que murió están más muertos que el oidor.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
Acogí al ratón en mi agujero y tornóseme heredero.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
No ha nacido aún quien cuide lo ajeno.
A amo ruin, mozo malsín.
Más liso que nalga bebé.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Al son que me tocan bailo.
Honra sin provecho la digo pecho.
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
Palabra de boca, piedra de honda.
Necio que calla por sabio que pasa.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
De buena semilla, buena cosecha.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.