Si el padre es ajo y la madre cebolla, ¿cómo puede oler bien el hijo?
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Quien más bebe, más sed tiene.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
Parto malo, e hija en cabo.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
En calabaza o bota, lo que bebes no se nota.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
Ahogado el niño tapan el pozo.
A chico pié, gran zapato.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
El que nace capacho, muere serón.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Hombre chiquitín, embustero y bailarín.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
El que nace postrero, llora primero.
El que muda de amo, muda de hado.
Corderica mansa mama a su madre y a la ajena.
De puta a puta, taconazo.
Aceitunas agrias, el padre las comió y el hijo las caga.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Que Dios bendiga lo que caiga en la barriga.
Entre hermano y hermano, dos testigos y un escribano.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
Poco a poco se cría la muchacha desde el moco.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Nunca vi mayor afán, que muchos hijos y poco pan.
Más le quiero mozo y pobre que no viejo que se doble.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
Que lo mate Dios que lo crió.
Caballo chiquito, siempre es potrito.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
Ladran, pues cabalgo.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Buena crianza no pierde punto.
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
Si mucho las pintas y regalas, de buenas hijas, harás malas.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.