Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Quien debe y paga, no debe nada.
Lleva siempre tu camino y no mires nunca el de tu vecino.
La cabeza blanca y el seso por venir.
Haz buena harina y no toques bocina.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Beneficio recibido, del hombre libre hace cautivo.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
Caballo de buena medra, no se cansa ni se arredra.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Venga la alabanza que recibes de otra boca y nunca de la tuya
Cuando tengas un convidado, añade algo a lo acostumbrado.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Es más hábil funcionario, quien más ordeña al erario.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Agua, agua, que se quema la fragua.
Buena es la costumbre en el bien.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
El que desea sacar la espada es un principiante. El que puede sacar la espada es un experto. El que es la espada misma es un maestro.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Aunque te chille el cochino, no le aflojes el mecate.
Atender y entender para aprender.
Caerle como pedrada en ojo tuerto.
El ejercicio hace maestro al novicio.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Bien se lleva la carga, más no la sobrecarga.
La caridad empieza por casa.
Quien bien ata, bien desata.
Harto ayuna quien mal come.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Una a una, pronto se le acaban al racimo las uvas.
Entre mi amigo y mi amiga, primero está mi barriga.
Hacienda de pluma, poco dura.
El que paga mal, paga dos veces.
Al desganado, darle ajos.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
A burra nueva, cincha amarilla.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
La de los huevos soy yo, dijo la gallina.
Dios castiga sin palo ni piedra
Cuando viene el bien, mételo en tu casa.
Todo lo que sube tiene que bajar.
Muchachada discretas, no muestran las tetas.