Cual el año, tal el jarro.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Mujeres y aves, todas poner saben: ésta poñen huevos, y aquellas poñen cuerno.
Cría fama y échate en la cama.
La pelota es redonda y viene en caja cuadra.
Habla de tu pueblo y hablaras del mundo.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
El que rompe, paga.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Sarna con gusto no pica.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Modestia exagerada, modestia falsa.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
Le dan la mano y se toma el pie.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
El que hace feliz a una mujer, es su esclavo; quien la hace desgraciada, es su dueño.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Y vuelta la burra al trigo.
Amor de putas y fuego de virutas, luce mucho y poco dura.
Agua encharcada, hervida después de colada.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Fruto vedado el más deseado.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
A marido ausente, amigo presente.
No hay generación donde no haya o puta o ladrón.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Caballo bonito, corto y gordito.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
De la risa al duelo un pelo.
Dios castiga sin piedra ni palo.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.