Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Parece que le ha hecho la boca un fraile.
Dulce y vino, borracho fino.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Las cosas en caliente pegan.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
De tu dinero, no hagas a nadie cajero.
Indio comido, puesto al camino.
De comerciar a robar, poco va.
Abril, lluvias mil.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
El pobre, por pobre, va dos veces a la tienda.
No te metas en querellas ajenas.
Le dan la mano, y se coge el codo.
Las esposas y los maridos por sus obras son queridos.
Al sonar el pedo, solo queda un rostro serio.
Tinto con jamón es buena inyección.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Anda con tiento cuando tengas de cara el viento.
Tirado el pedo, buena gana es apretar el culo.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
A tres de pelea, enséñales la suela.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
El hombre que se respeta, no besa sino en la jeta.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Me lo contó un pajarito
A la que uno no contenta, no bastan dos ni cincuenta.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Rabo por rabo, más vale ir al propio que al extraño.
Mal hace quien nada hace.
No calientes horno para que cueza otro.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Agua que no has de beber, déjala correr.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Por un clavo se pierde una herradura.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.