Dios está en todos lados pero atiende en la capital.
Dios al humilde levanta y al orgulloso quebranta.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
De sabios es cambiar de parecer.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Todo hombre tiene su manía.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Es gusano de la misma guayaba.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Amistad que acaba, no fue nunca amistad.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Si necesitas una mano, la encontrarás al final de tu brazo.
A camino largo, paso corto.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
A chico pajarillo, chico nidillo.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
A todo coche, le llega su sábado.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Agua corriente, agua inocente.
Los últimos serán los primeros.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Algún día, ahorcan blancos.
Buen corazón vence mala andanza.
Al buen, regalo; al malo, palo.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
Hacer un pan como unas hostias/tortas.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
La sangre del pobre el rico se la come.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Cura flaco y marido barrigón, ninguno cumple su función.
El corazón del justo, piensa para responder.