La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Qué bueno era Dios para labrador.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Al queso y a la mujer, de vez en vez.
Del ahogado, el sombrero.
A la guerra, con la guerra.
El buey manso mató al amo.
A chico caudal, mala ganancia.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
El corazón del justo, piensa para responder.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
El no hacer falta y el estorbar, juntos suelen andar.
Quien se quemare, que sople.
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Al mal tiempo, buena cara.
De arriero a arriero no pasa dinero.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Bonete y almete hacen casas de copete.
Averiguelo, Vargas.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Te quiero Andrés, por el interés.
La muerte hace reflexionar.
Ruego de Rey, mandato es.
Quien tras putas anda y su hacienda les da, en el hospital parará.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Araña muerta, visita cierta.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
En Octubre echa pan y cubre.
Vive y deja vivir.
Llegar y besar, suerte es singular.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Chimenea que tira poco, el humo a los ojos.
Jodido pero contento.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Agua al higo, que ha llovido.
Manos de sastre no ensucian la tela.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Año tuero, vaca y muerto.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Al mal circo le crecen los enanos.
Quien hijo cría, oro cría.