Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
El amor de los asnos entra a coces y bocados.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
A perro viejo no cuz cuz.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Hombre de pelo en pecho, hombre de dicho y hecho.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Primero son los presentes que los ausentes.
Tenemos dos ojos para ver mucho y una boca a hablar poco.
A viña vieja, amo nuevo.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
No tientes al diablo que lo veras venir.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Abril, lluvias mil.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
¿Quién te metió por puerta de tu enemigo?. Hambre y frío.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Del joven voy, del viejo vengo.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
No necesito niguas para ser tishudo. o: No necesito niguas (bichos picadores) para tener pies grandes.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
Quien acomete vence.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Melón es el casamiento, que solo lo cata el tiempo.
Ama profunda y apasionadamente.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Guardas bien y no sabes para quien.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Al vivo la hogaza, al muerto la mordaza.
Son cáscaras del mismo palo.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Habiendo fiesta y velorio regado, no hay novia fea ni muerto malo.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Viento del solano, agua en la mano.
No hable de cuerdas en casa de un hombre colgado.