En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Quien tiene madre puta no es huérfano.
La casa quemada, acudir con el agua.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Hasta la muerte, todo es vida.
Alegrías secretas, candela muerta.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
No solo de pan vive el hombre.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Tres al saco y el saco en tierra.
San Lorenzo calura, San Vicente friura, uno y otro poco dura.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
El bobo José Mamerto, tras de jetón, boquiabierto.
Creerse el papá de los helados.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Sal derramada, quimera armada.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Pájaros de un mismo plumaje vuelan juntos.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
El que más puede, más aprieta.
Hombre puritano, ni para ti ni para nadie.
El hijo prevenido se abastece en el verano, pero el sinvergüenza duerme en tiempo de cosecha.
Quien administra tus bienes, por suyos los tiene.
La pérdida de un amigo, es la mayor pérdida.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
Dios acude siempre a la mayor necesidad.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
El pie en el lecho y la mano el pecho.