La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Ovejas bobas, donde va una, van todas.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Llegar y besar el santo.
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
¡A darle que es mole de olla!
Hay que dar el todo por el todo.
Nunca falta Dios a los pobres.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
Cada santo tiene su candela.
Entre gavilla y gavilla, hambre amarilla.
¡Ay putas, y como sois muchas!.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
El que hace el bien de los demás hace el suyo.
Siempre hay un roto para un descosido.
Habiendo don, tiene que haber din.
Con albarcas y sin afeitar, de Gumiel de Izán.
De buena harina, buena masa.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
En reuniones, el grosero, se destaca de primero.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
El frío conoce al encuero.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Naipes, mujeres y vino, mal camino.
Es el tercero en discordia.
Vino y mujer, te ponen al revés.
A batallas de amor, campo de plumas.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Cuando nos aman, señoras nos llaman; cuando nos tienen, ya no nos quieren.
Hombre osado, bien afortunado.
Retírate, agua, y veré quien labra.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Tan cabrón se es con un cuerno como con dos.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
Más vale pan duro que ninguno.
Del viejo el consejo.
La amistad termina donde la desconfianza empieza.