Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Buey viejo, surco nuevo.
Pastelero a tus pasteles.
No hay enemigo pequeño.
No hay primera sin segunda
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Si tienes un amigo, visítalo con frecuencia pues las malas hierbas y las espinas invaden el camino por donde nadie pasa.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Esto es pan para tu matate.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
pajero como tenedor de oveja.
No son hombres todos los que mean en la pared.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Al vino y al niño hay que criarlos con cariño.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Quien tenga tiempo que no espere
Cada hombre deja sus huellas.
Hijo de gata, ratones mata.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
A la de tres va la vencida.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
Más vale maña que fuerza.
No lo hurta, lo hereda.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Mujeres y Palomas, aunque salgan con gemidos, vuelven a sus nidos.
Al buen callar, llaman Santo.
Más vale tender la mano que el cuello.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Muchos van por Lana y vuelven trasquilados.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Estamos en este mundo para convivir en armonía. Quienes lo saben no luchan entre sí.
Los amantes que se pelean, se adoran
El espíritu es fuerte; pero la carne es débil.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
Madre no hay más que una.
Barbero, o loco o parlero.
Más perdido que perro en misa.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.