Cada ollero alaba su puchero.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Amor con casada, vida arriesgada.
A cada cajón, su aldabón.
Jamón y chorizo, ahora es acertijo.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Cada burro apechuga con su carga.
Zapaticos de charol, ni para el frío ni para el calor.
Quien con hembras no fornica, o es cachorro o es marica.
De la boca del ladrón, todos lo son.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Como turco en la neblina.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
A falta de caballos, que troten los asnos.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
El mejor marido, el que más ha corrido.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Día de agua, taberna o fragua.
Ruin amigo no vale un higo.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Idos los ladrones se toman mil precauciones.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Nunca un peligro sin otro se vence.
Al hombre de rejo, vino recio.
Los cojones del cura de Villalpado, los llevan cuatro bueyes y van sudando.
La vida es un deber a cumplir
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
La sugestión obra.
Bodas largas, barajas nuevas.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Variante: Dos que se acuestan en el mismo colchón acaban siendo de la misma condición.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Callemos, que el sordo escucha.
Los hombres serenos, pelean mucho menos.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Casamiento y señorío, ni quieren fuerza ni quieren brío.