Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Cama de novios no la tienen todos.
A cántaro roto, otro al puesto.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Quien da lo suyo antes de la muerte, que le den con un mazo en la frente.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Amor breve, suspiros largos
Hay que llevar dos sacos, uno para llevar y otro para recibir.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Dios no se queda con nada de nadie.
Mejor solo que mal acompañao.
Esposa prudente es don de Dios.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Come y bebe, que la vida es breve.
El que se casa, por todo pasa.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Salud y fuerza en el canuto.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
El heroísmo está en la paciencia de un momento.
Mujer muerte, siete a la puerta.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Casa chica infierno grande.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
No calientes horno para que cueza otro.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
No digas tu secreto al amigo, por si mañana es tu enemigo.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
En casa del hortelano, siempre es más gordo el marrano.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
En la muerte y en la boda, verás quién te honra.
El amor y el reloj locos son.
A mal de muchos, remedio de pocos.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Renegad de viejo que no adivina.
Pastelero a tus pasteles.