Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
En mi casa mando yo que soy viudo.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
El amor iguala a los que se aman.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
A burro muerto, la cebada al rabo.
El hombre es más duro que el hierro, más fuerte que un toro y más frágil que una rosa.
El que con muchachos se acuesta, amanece hecho fiesta.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
Vísteme despacio que tengo prisa.
Caras vemos, corazones no sabemos.
A fuego y a boda va la aldea toda.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Toma y daca.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Más se junta pidiendo que dando.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
Quien a solas se aconseja, a solas se remesa.
Lo prometido es deuda.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Mas vale viejo conocido que nuevo por conocer.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Por San Lucas, mata tus puercos, tapa tus cubas y prepara tus yuntas.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Buena burra hemos comprado.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
La Justicia entra por casa.
El enano ve gigantes por todas partes.
Abad halagüeño, tened el cuello quedo.
La primera te la paso, pero a la segunda te aso.
El muerto y el ausente, no son gente.
Un yerro, padre es de ciento.
Cuanto más queremos a nuestros amigos menos los lisonjeamos. Cuanto menos los queremos más los lisonjeamos
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
Novia sin cepas, novio con quejas.
Espada toledana y broquel barcelonés; puta valenciana y rufián cordobés.
Con pedantes, ni un instante.
A tal señor, tal honor.
El ojo del amo hace más que sus manos.