Donde hay nobleza, hay largueza.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
El relajo es dulce después del trabajo.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Ojo al Cristo que es de plata.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Ir por los extremos no es de discretos.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
El calibre de un hombre se mide por la cantidad de sus enemigos.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Mente sana, cuerpo sano.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Volver a inventar la rueda.
De pequeñico se doma al mimbre.
Más mueren de hartos que de faltos.
El que se va no hace falta.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
El que mucho promete, poco cumple.
Tanto pedo para cagar aguado.
El que debe y paga, descansa.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Al niño que llora le dan pecho.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
Bien canta Marta después de harta.
Después de beber cada cual dice su parecer.
Duro de cocer, duro de comer.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Todo amor tiene su gasto
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Toda desgracia es una lección.
El amor primero es el único verdadero.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Una respuesta amable mitiga la ira.
La casa esta donde el corazón.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.