El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
El que exprimió su limón que se tome su agrio.
Variedad es causa de amenidad.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Cada uno canta como quiere.
No somos nadie, y menos en traje de baño.
El que paga manda y el que no se aguanta.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Todo cojo le echa la culpa al empedrado
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Ponerse la tapa en la cabeza
Madre holgazana cría hija cortesana.
Quien baila y canta, su pena espanta.
Quien su origen no conoce, su destino desconoce.
El cerdo siempre busca el fango.
No hay alegría sin aburrimiento
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Vive tu vida y no la de los demás.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Haz favores y tendrás enemigos.
Más logran las lágrimas que las palabras.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Del sabio es errar, y del necio perseverar.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Culillo de mal asiento, no se está quieto un momento.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Marido celoso, ni come ni duerme con reposo.
El necio dispara pronto sus dardos.
Ni tanto ni tan calvo.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
La buena ocasión, propicia al ladrón.
Cuando árbol cae, los monos se dispersan.
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Aire colado, a muchos ha matado.
El amor no respeta a nadie
Más vale hombre feo con buen arreo, que mozo bonito y sin un pito.
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
Cabra por viña, peor es que tiña.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Si quieres ser bien servido, sírvete a ti mismo.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.