Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Corrido va el abad por el cañaveral.
La novedad de hoy es lo antiguo de mañana.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Ojo al Cristo que es de plata.
El peor coche siempre se lleva la mejor mazorca.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Cuando apuntas con un dedo, recuerda que los otros tres dedos te señalan a tí.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Una casa de blanquea en mayo, el mejor tiempo del año.
Al niño que llora le dan pecho.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Bien canta Marta después de harta.
Ir por los extremos no es de discretos.
El que se va no hace falta.
El calibre de un hombre se mide por la cantidad de sus enemigos.
De pequeñico se doma al mimbre.
El que mucho promete, poco cumple.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Volver a inventar la rueda.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Tanto pedo para cagar aguado.
Más mueren de hartos que de faltos.
Duro de cocer, duro de comer.
Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Mente sana, cuerpo sano.
Inútiles platicas e inútiles libros, ni las tengan tus hijas, ni los lean tus hijos.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
Tres fanegas bien labradas dan más que siete arañadas.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Todo amor tiene su gasto
Después de beber cada cual dice su parecer.
Por gustos o pareceres, no discutas ni te alteres.
El que debe y paga, descansa.
El amor primero es el único verdadero.
Hambre matada, comida acabada.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
Toda desgracia es una lección.
No colocar todos los huevos en la misma canasta.
De saltamontes a chicharra poco marra.
Para cajón de muerto, cualquier palo es bueno.