El vino puro dirá quién es cada cual.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Por lo que uno tira, otro suspira.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Nadie sabe para quien trabaja.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Dios, si da nieve, también da lana.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Sayo que otro suda, poco dura.
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
Los tontos, si callan, lo parecen menos.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
Dice el puerco: "dame más"; dice el amo: "ya verás".
En casa llena no hay mujer mala.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Zumo de uvitas suaves, ¡qué bien sabes!.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
La letra, con sangre entra.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
Ser más bueno que el pan.
Muerto por una, muerto por varias.
Donde no hay cabeza todo se vuelve rabo.
La compañía en la miseria hace a ésta más
A la mesa y a la cama, solo se llama una vez.
Más honrado es el que la honra merece que aquel que la tiene.
Mudarse por mejorarse.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
Mas vale ser afilador que labrador.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
Quién no gusta del vino, de la sangre de Cristo no es amigo.
Por la Pascua carne de cordero, por Navidad de gallinero.
La teta que es más chica que la mano, no es teta sino grano. e La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?; jarrito viejo, ¿dónde te botaré?.
No necesito tecomates para nadar.
Por un clavo se pierde una herradura.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.