Agua, agua, que se quema la fragua.
Cabañes y Santibañez, Pinillos y Terradillos, se juntan los cuatro pueblos y no juntan un cuartillo.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Quien hace casa o cuba, más gasta que cuida.
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Demasiada alegría es dolorosa
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
Para mal casar, mejor nunca maridar.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
Si la palabra vale una moneda, el silencio vale dos.
Hablar bajo y obrar alto.
Camino malo, pásalo pronto.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Abril frío, poco pan y poco vino.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Han comenzado una disputa que el diablo ya no les dejará terminar.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Probando es como se guisa.
Fantasía y pobreza, todo en una pieza.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Los extremos nunca son buenos.
Zopenco o zoquete, el más listo, torpete.
Más vale mendrugo que tarugo.
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Escoba nueva, barre bien.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Madre ardida hace la hija tollida.
Más corre un galgo que un mastín, pero si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Si prestas a un compañero, pierdes amigo y dinero.
A la larga, todo se arregla.
Más perdido que un moco en una oreja.
Boca con duelo, no dice bueno.
El mono sabe el palo al que trepa.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.