En casa llena presto se guisa la cena.
Achaque el viernes por comer carne.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Quien se va, vivo y muerto está.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Buena fama es buena cama.
Las letras con sangre entran.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
A otra puerta, que ésta no se abre.
Las flores son para los muertos.
De cien hombres, uno; de mil mujeres, ninguna.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
El que de joven se come la gallina, de viejo echa las plumas.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Al medico, al confesor y al letrado, hablarle claro.
Presto se va el cordero como el carnero.
Con tontos, ni a coger hongos.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Uno levanta la caza y otro la mata.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Madre pía, daña cría.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
El gato de Mariramos halaga con la cola y araña con las manos.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Ese es carne de presidio.
Los dolores irreparables harían el papel más ridículo si se dejaran consolar.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Cuando la borrica quiere correr, ni el borrico la puede detener.
El tiempo de Dios es perfecto.
Hasta el final nadie es dichoso.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
La carne está pronta y el cuchillo no corta.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Alta y esbelta me haga Dios, que rubia y morena ya me haré yo.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Con quien no tiene más Dios que su plato, poco trato.
El vino puro dirá quién es cada cual.
Quien te quiere, no te hiere.