Bocadito regular, que se pueda rodear.
Gallina en casa rica, siempre pica.
Como caldo de zorra, que esta frío y quema.
De tal colmena tal enjambre.
El que bebe alante, bebe agua limpia.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Cada día trae su propio afán.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
El que mucho abarca, poco aprieta o se le cansan los brazos.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Junta de lobos, muerte de ovejas.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
A mucho vino, poco tino.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
El que de cuando en cuando ayuna, su salud asegura.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Jamón empezado, pronto mediado.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Dulce y vino, borracho fino.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Burro cansado, burro empalmado.
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Cuanto más se duerme más se quiere.
Raras veces hay seso en la prosperidad.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Quien mucho duerme, legañas tiene.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
Cuando te den, da.
Para conservarse en forma, poca cama, poco plato y mucha suela de zapato.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
No bebas agua; que te emplazarán los bueyes.
Tanto la lima mordió, que sin dientes se quedó.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Al pobre el sol se lo come.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
¿Usted qué come que adivina?
A quien nada quiere, todo le sobra.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.