El arado rabudo, el arador, barbudo.
Volver a inventar la rueda.
Cada uno con su humo.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Quien quiere y no puede, gran mal tiene.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Quien tiene el estómago lleno, dice: ayunemos.
Con pan, hasta las sopas.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
Casa de muchos, casa de sucios.
Antes de decir de otro cojo es, mírate tú los pies.
Los hombres convengan, por la ley lo tengan.
La paz con una porra en la mano es la guerra
No repartas tus palabras a la gente común ni te asocies a uno demasiado expresivo de corazón.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.
Cuando te sientes a comer, los codos en la mesa no has de poner.
Caérsele a uno los palos del sombrajo.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Darle a uno mala espina.
Peor es mascar lauchas
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Otro gallo le cantara.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Cría cuervos y tendrás muchos, y encima te llamarán tonto porque una gallina gasta igual y pone huevos.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Mejor prevenir que lamentar.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
Bolsillo vacío, trapo le digo.
Cabeza grande, poco seso y mucho aire.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Oficio merdulero, criar al hijo y después al nieto.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
El gallo que ya no canta, está mal de la garganta.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Hombre canoso, hombre hermoso.
Pasar de largo te conviene en lo que ni te va ni te viene.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.