Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
Cuentas viejas líos y quejas.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Acá como allá, y allá como acá.
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Mucha xente xunta, algo barrunta.
Bromas pesadas solo al que las da le agradan.
El que se brinda se sobra.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
¿Qué tienen que hacer las bragas con la alcabala de las habas?.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Calles y callejas tienen orejas.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Cuando uno no quiere, dos no barajan.
Chaqueteros y ramplones, en cada pueblo, montones.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Nunca digas nunca: de este agua no beberé.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Pajaro que comió, voló.
A creer se va a la iglesia.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
A bobos y a locos, no los tengas en poco.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Bueno es saber cada uno para cuánto es.
Como el gallo de tía Cleta: pelón, pero cantador.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Abogacía, que una boga y otra cía.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Comer bien o comer mal, va en un real.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Bueno está lo bueno.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
Buen vino y buena tajada y no apurarse por nada.
Comer bien cagar fuerte y no tener miedo a la muerte.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Arriba canas y abajo ganas.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
Confesión obligada, no vale nada.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
El arado rabudo, el arador, barbudo.