Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Mala boca, peces coma.
Hombre chico, pensamientos grandes.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Consejo de quien bien te quiere, escribelo aunque no lo apruebes.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Bueno es tener amigos, aunque sea en el infierno.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
Un buen pedo puede hacer ruido largo tiempo.
Come, que de lo yuyo comes.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Ruego de Rey, mandato es.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Saber cuántas son cinco.
La mentira busca el rincón.
Por San Lucas siembra habucas; siembra pocas y cogerás muchas.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Al segar ser bien pagado, dice al estercolador, su sembrado.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Dificulto que el chancho chifle.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Con promesas no se cubre la mesa.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
Donde hay duda hay libertad.
Can que mucho lame, saca sangre.
Ahorra, ahorrador para que gaste el gastador.
Buenas palabras y malos hechos engañan a los locos y a los cuerdos.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Comida hecha, amistad deshecha.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
Júntate, que junto estabas.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Puerco que no grita cuchillo con el.